Visítanos
Adéntrate en el universo creativo de Ticiano, un artista que transforma la materia en emoción. En su exposición, no solo descubrirás sus impactantes esculturas, sino que vivirás una experiencia recorriendo su espacio de trabajo, donde la inspiración cobra forma.
A través de una visita comentada, podrás conocer en profundidad cada obra, su significado y el proceso artesanal detrás de cada pieza. Sumérgete en el alma de un artista local de Arguedas, entiende su lenguaje escultórico y déjate sorprender.
Información Práctica para visitarnos
La Casa-museo cuenta con dos niveles: la planta baja, totalmente accesible donde se desarrolla el recorrido principal, y una planta superior que no es visitable, pero que puede contemplarse desde abajo.
Cada visita se realizará con grupos máximos de 15 personas.
¿Tienes previsto venir a Arguedas y visitar la Casa Ticiano? Puedes contactarnos y organizar tu visita con antelación; escríbenos al correo universoticiano@gmail.com para reservar tu visita.
Universo Ticiano «Museo Vivo»
Justificar la idea de «Museo Vivo» en el contexto de la casa-museo de Ticiano tiene mucho sentido, especialmente por la naturaleza dinámica, recicladora y multidisciplinaria de su obra.
Este espacio está en constante transformación, como la propia práctica artística del autor; es un lugar donde la creación continúa y puede ser presenciada.
El reciclaje no es solo una técnica, sino una filosofía de renovación, adaptación y resistencia. Esa misma lógica aplica al museo: cambia, se reconfigura, se adapta, como un organismo vivo en evolución constante.
La casa de Ticiano no solo conserva su obra: es su taller, su escenario, su archivo y su hogar creativo. Es testimonio de una vida artística en marcha, donde el color —vivo, inesperado, vibrante— atraviesa cada rincón y cada pieza. Por eso, su carácter vivo es inevitable. No se visita para ver “lo que fue”, sino para presenciar “lo que está siendo”.

Fuentes de inspiración
El universo creativo de Ticiano está profundamente marcado por la memoria de su compañera Maruxa, cuya presencia sigue viva en cada rincón del museo. Sus esculturas surgen del cruce entre la materia reciclada y la poesía de la vida, inspiradas en letras de canciones, textos teatrales y palabras que vibran con emoción. Este espacio es un homenaje forjado con amor, arte y memoria.

El rincón del taller de Ticiano es el corazón silencioso de su creación
Una mesa de apoyo sencilla, gastada por el uso, donde descansan sus herramientas esenciales. Junto al yunque y la prensa, cada marca y cada grieta cuentan historias de transformación. Es un espacio austero pero cargado de fuerza, donde la materia encuentra nueva vida en manos del artista.
El nido de la creatividad
El espacio creativo de Ticiano es una habitación mágica, transformada en el nido: un refugio íntimo donde el arte respira y toma forma. Una ópera suena de fondo mientras una hoguera arde en el centro, evocando ritual, inspiración y recogimiento. Aquí, entre sombras, chispas y melodías, nacen sus esculturas como actos de fuego y emoción.
En el nido, en una pantalla el documental de Ticiano, revelando su mundo interior, su proceso creativo y su vínculo con la vida, el arte y la memoria. La proyección, envuelta por el sonido de la ópera y el calor simbólico de la hoguera, convierte este espacio en una experiencia sensorial y profunda.
El jardín de Maruxa
En lo alto, desde la terraza, se despliega una colección de flores y mariposas que rodean la vivienda como un jardín suspendido. Son las flores que Ticiano ha cultivado y dispuesto con ternura, un regalo eterno para su amada Maruxa. Este gesto amoroso y colorido cierra el recorrido visual del museo, recordándonos que, al final de todo, el arte también florece del amor.
A lo largo del recorrido del museo, una colección de cactus naturales acompaña al visitante, como testigos silenciosos del tiempo y la transformación. Ticiano los cuida con esmero, integrándolos con sensibilidad entre esculturas de hierro, materiales reciclados, colores vibrantes y texturas diversas. Juntos, cactus y esculturas dan vida a un jardín singular donde la naturaleza y el arte se entrelazan en armonía.